DEVOCIONALES DE VIDA

ESCUCHANDO SU VOZ

Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí. 1 Samuel 3-4

La anterior porción de la palabra narra el momento más importante y significativo  en la vida de Samuel, un momento que cambió su vida y la de sus generaciones. Más allá de reconocerlo como un gran hombre de Dios, profeta y juez de Israel, Samuel en su juventud tenía sembrado en su corazón la clave para escuchar la voz de Dios.

Vivía en medio de una época donde la palabra de Dios escaseaba, no había visiones ni manifestaciones contundentes de Dios, se encontraban en medio del desierto que provoca el pecado y con los ojos de muchos oscurecidos de modo que la presencia de Dios se había apartado. Pero Samuel fue un joven que hizo la diferencia en su generación, prefirió habitar directamente en el santuario de Dios, mientras otros iban a su habitación, Samuel descansaba y servía  directamente en el santuario. Allí fue donde Dios volvió a manifestarse, en medio del secreto y la intimidad,  antes que la lámpara se apagara y la oscuridad cubriera el lugar, Jehová llamo a Samuel.

Qué hermoso es saber que Dios también busca llamarnos, aunque a nuestro alrededor las cosas no vayan bien, sabemos que Dios nos quiere llamar para marcar un nuevo rumbo en la historia, nos quiere llamar para demostrar que aún quedan hombres y mujeres que no abandonan su presencia y manifiesta sus secretos a aquellos que escuchen su atenta voz. Dios busca que respondas al llamado, reconozcas su voz en medio de la oscuridad y acudes a cumplir la misión que te ha encomendado.


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